10.03.2007

DESPEDIDA

Porque los finales son necesarios, porque el fin de cualquier cosa nos permite emprender nuevos proyectos... ahora he decidido finiquitar este blog. Este experimento de ocio ha llegado a su fin. Gracias a los que accidentalmente llegaron a este espacio. Gracias a los que posiblemente en algún futuro llegarán. Adiós para volver a dar una bienvenida...

9.18.2007

Ahora, en este 15 de septiembre, festejamos el grito de la independencia. Temas como el patriotismo, el nacionalismo, etc., surgen en la mente de todos. Sin embargo, no hemos dejado de ser diálogo y discursos. Palabras no literarias, sino huecas, absurdas y como siempre, apoyadas por los medios de comunicación. Sí, festejemos el mes de la patria, pero sigamos construyendo un país ignorante, un país acrítico, un país miserable. A tres años de que se cumpla el bicentenario de la independencia, muchos nos estamos preguntantdo, qué tanto hemos cambiado de aquella colonia sin independencia económica y polìtica.

9.08.2007

Por fin la revista electrónica de literatura elhablador.com actualizó su página y lo mejor de todo es que publicó un cuento mío: "Despedida". Je! Este mensaje es sólo por publicar mi contento y mi sorpresa. Saludos a todos... chéquenla y por supuesto, se aceptan críticas...

8.13.2007

Regreso

Hola. De nuevo estoy aquí, y hoy, para variar un poco, he dejado las citas en reposo. Hace días, meses en realidad, que terminé la maestría. Mi vida parece tomar un nuevo camino: el trabajo. Jejeje, un nuevo y ya conocido camino. La docencia siempre es algo gratificante. Sin embargo, la docencia en bachillerato es una actividad que puede sorprender. Te cansas, fuerzas la voz, sufres para explicarte y al final, terminas tu horario de trabajo con un sabor amargodulzón en la boca. Aprendieron algo?? Ni hablar! Sonríes y caminas feliz a casa. Bueno, ese es mi comienzo y regreso a este universo que es la docencia. Sin embargo, nada se compara con la vida del analista, del crítico; de aquel que viaja con su inteligencia plasmada en los papeles para demostrarla al mundo sordo de las conferencias, los congresos y las revistas literarias. Qué decir de la vida del alumno de maestría! Y la vida del que sufre por conseguir un doctorado??

6.18.2007

NO BLOG

La tesis.... la maestría.... eso ocupa mi tiempo ahora.... después vendrán las vacaciones.... Así que un reposo a esta página y a sus ocasionales lectores....
Nombre científico: Galuxca Tesissempiterna
Yves Tanguy, último obsequio de esta página...

5.22.2007

La literatura... cuándo se va a equivocar... (El futuro próximo de Calderón?)

Cuestión pues de semán­tica, como diría nuestro presidente Barco, el inteligente, que nos gobernó cuatro años con el mal de Alzheimer y le declaró la guerra al narcotráfico y en plena guerra se le olvidó. "¿Contra quién es que estamos peliando?" preguntó y se acomodó la caja de dientes (o sea la den­tadura postiza). "Contra los narcos, presidente", le con­testó el doctor Montoya, su secretario y memoria. "Ah..." fue todo lo que contestó, con esa sabiduría suya.

...de los presidentes de Colombia el que pre­fiero es Barco (...) Por su lucidez, por su memo­ria, por su inteligencia y valor, vaya aquí este recuerdo. Pensando que todavía era ministro del presidente Va­lencia, que gobernó veintitantos años atrás, le expresaba lo siguiente al doctor Montoya, su secretario, el suyo: "Voy a aconsejarle al presidente, en el próximo Consejo de Ministros, que le declare la guerra al narcotráfico".

Y el doctor Montoya, su memoria y conciencia, le co­rregía: "El presidente es usted, doctor Barco, no hay otro". "Ah... –decía él pensativo–. Entonces vamos a declarársela". "Ya se la declaramos, presidente". "Ah... Entonces vamos a ganarla". "Ya la perdimos, presidente –le explicaba el otro–. Este país se jodió, se nos fue de las manos". "Ah..." Y eso era todo lo que decía. Des­pués tornaba a su obnubilación, a las brumas de su des­memoria. (85)


(La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo)

5.17.2007

Porque los moneros dicen más que mil palabras

Los problemas actuales de México en cuatro cuadros. Alguien lo duda?

4.30.2007

McLuhan

El hombre prealfabético Externalizaba todo su cuerpo en el barco, la casa o los rodillos (los incas no conocían la rueda)

El hombre alfabético Se especializó en externalizar partes de sí mismo –verbigracia el libro en comparación con la película cinematográfica.

El hombre electrónico Como el hombre prealfabético, extrae por ablación o externaliza al hombre total. Su ambiente de información es su propio sistema nervioso.

Marshall McLuhan

(Contraexplosión, p. 36)

Del libro a la lectura

Pues bien! Estamos viviendo en una era donde la lectura es imprescindible. En todas partes hay anuncios, en todos lados hay gente escribiendo un mensaje para los amigos. Pero, en realidad eso es leer?? Las personas creen que de verdad están leyendo y escribiendo?? Bueno, en el sentido estricto de la palabra, Sí.

El comentario es por lo siguiente. En un artículo que publica Fernando Rivera Calderón, éste comenta cómo en México se dice que al año se lee un promedio de tres libros. Lo que él objeta, es que estos tres libros “suelen ser malísimos”, dice el articulista y agrega: “si te echas Juventud en éxtasis, El misterio de Cañitas y El código Da Vinci, pues como que daba igual que no hubieras leído nada.”. Honestamente, estoy total y completamente de acuerdo.

No señores, leer no quiere decir pasar la mirada sobre una línea de signos que en su totalidad, pueden o no darte un sentido más o menos coherente. Leer conlleva otras habilidades del pensamiento que generalmente a nadie le hace falta, porque tampoco nunca las ha utilizado. Como dice Ivan Illich:

El que domina la escritura tiene la certeza de que es posible congelar el discurso, almacenar y recuperar recuerdos, grabar secretos en la conciencia –y por lo tanto examinarlos- y describir experiencias (...) El registro alfabético es tanto una condición para lo que llamamos ciencia y literatura como un instrumento necesario para distinguir entre “pensamiento y habla”.

4.25.2007

Un cuento más

LA NOCHE

Se recarga en la puerta y adivina entre las sombras el cuerpo de su hija recostado sobre el colchón. Camina algunos pasos, sigiloso, como si fuera un intruso. Ella se mueve ligeramente bajo las sábanas y un suspiro profundo hace sonreír al padre, que se acerca y se detiene al percibir las vueltas de ese cuerpo adolescente. Estira una mano hasta rozar con sus dedos el cabello disperso. Ahora suspira, mirándola siempre; pero de pronto se sonroja al sentir temblar el corazón con la intensidad con que algunos años atrás vibraba al verla jugar con los demás niños de la cuadra. Sale lentamente del cuarto, con la vista en el piso, desabrochándose la camisa. Recordando.

Su esposa, sentada en las escaleras, lo ve desaparecer tras la puerta de la recámara. Camina con el rostro inexpresivo, entra en la oscuridad que cubre el sueño tranquilo de su hija y se agacha para darle un beso. El corazón le late con rapidez al sentir sus labios rozar esa piel tersa y lisa. Desliza la mano, rozando a penas la colcha, imaginando los brazos, la cadera, las piernas recogidas de su “niña”.

Las sienes le golpean levemente y un escalofrío le baja por la espalda hasta hacerla retirarse un poco. Su mirada regresa hacia el rostro adolescente, completamente ajeno al amor de sus padres. La mujer cierra los ojos y se acerca para aspirar el sabor a flores del pelo de su hija, siente el impulso de sacar la lengua y delinear con la punta el lóbulo de la oreja, mojar los bellos diminutos... pero respira profundamente y sale del cuarto acompañada de un calor que le colorea las mejillas.

Su esposo la espera bajo el colchón. Ella se quita el pantalón y la blusa. Su cuerpo conserva una juventud que el marido todavía cela. Se sumerge en las colchas, dejando ver una espalda larguísima, que se pierde bajo la oscuridad. Él se acerca a ella y con la respiración acaricia suavemente cada poro de la espalda: la espalda tan suya, tan propia. Ella cierra los ojos reprimiendo el deseo de alejarlo. Pequeños besos dejan un rastro de saliva en cada peca oscura que adorna su espina dorsal. Con las manos tensas, imagina la secuencia de un acto mil veces repetido... para no decir nada, para no exhalar el rechazo, cierra la boca... los besos se detienen. Un ligero aire fresco le crispa la espalda: su marido se ha replegado a la otra orilla, dando ahora él la espalda a la espalda de ella. Sin esperarlo, sus labios femeninos sonríen.

Una mano se estira hacia la lámpara, el aire la detiene por unos segundos, como si esperara una palabra, un roce, algo de esa mujer que parece infinita, inabarcable, alejada...

La mano apaga la luz.

Un relato, muy, muy breve

Esa mañana Ella se fue antes del amanecer. Dejó su casa y sus hijos. Con treinta años había logrado lo que muchas personas creían inalcanzable o todavía muy lejano: un doctorado, un buen trabajo, un sueldo prestigioso, en síntesis, una vida feliz. Ella lo tenía todo ya no quedaba ningún reto por cumplir, el futuro se hacía pequeño. Su vida era una rutina que posiblemente en el poco tiempo iba a convertirse en un desasosiego. Estar en el mismo trabajo, ganar el mismo sueldo, ver crecer como en una duplicación de su propio pasado, a sus dos hijas y, por supuesto, la sonrisa ¿sincera? de su esposo.

Esto no quiere decir que no tuviera días malos. Pero eran días que pasaban y con el paso del tiempo dejaban de tener la importancia del primer momento. Lo mejor era escapar, dejar esa vida para recordarla siempre, así como era ahora y no como pudiera ser después. Para qué permanecer si es precisamente en la repetición de los hechos donde aparece, como un evento predecible pero irrefrenable, la monotonía, el cansancio, la infelicidad.

Agobiada por estos pensamientos, Ella se fue. Tomó un autobús sin ver la dirección. Dejarlo todo era un motivo para volver a respirar, para idear nuevas formas de vida. Si no funcionaba, si volvía a llegar al clímax de la felicidad, podría dejarlo todo de nuevo y recomenzar en otra dirección.

4.22.2007

Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos. *BACON
No hay libros morales ni inmorales. Los libros están bien escritos o mal escritos. Simplemente.
Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza. WILDE

Dia del libro... Charles Bukowsky

A la puta que se llevó mis poemas

Algunos dicen que debemos eliminar del poema

los remordimientos personales,

permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero

¡Por Dios!

¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!

¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!

¡Es intolerable!

¿Tratas de joderme como a los demás?

¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente

lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el rincón

La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de cincuenta,

pero mis poemas no.

No soy Shakespeare

pero puede que algún día ya no escriba más,

abstractos o de los otros;

Siempre habrá dinero y putas y borrachos

hasta que caiga la última bomba,

pero como dijo Dios,

cruzándose de piernas:

"veo que he creado muchos poetas

pero no tanta poesía."

Das Buch

Libro (del latín liber,libri) obra impresa o manuscrita no periódica que consta de una serie de hojas (más de 49 según la definición de libro dada por la UNESCO) de papel, pergamino, vitela u otro material, cosida o encuadernada que se reúne en un volumen. Un libro puede tratar sobre cualquier tema. Es cada una de las partes de dicha obra y los códigos y leyes de gran extensión.

Etm.> de latín liber, membrana, corteza del árbol

Un libro es una colección de uno o más trabajos escritos, usualmente impreso en papel y envuelto en tapas para proteger y organizar el material impreso.

23 de abril

DIA DEL LIBRO

3.10.2007

EL AHOGADO MÁS HERMOSO DEL MUNDO (fragmento)

Por supuesto, de GABO

Aquella noche no salieron a trabajar en el mar. Mientras los hombres averiguaban si no faltaba alguien en los pueblos vecinos, las mujeres se quedaron cuidando al ahogado. Le quitaron el lodo con tapones de esparto, le desenredaron del cabello los abrojos submarinos y le rasparon la rémora con fierros de desescamar pescados. A medida que lo hacían, notaron que su vegetación era de océanos remotos y de aguas profundas, y que sus ropas estaban en piitrafas, como si hubiera navegado por entre laberintos de corales. Notaron también que sobrellevaba la muerte con altivez, pues no tenía el semblante solitario de los otros ahogados del mar, ni tampoco la catadura sórdida y menesteroso de los ahogados fluviales. Pero solamente cuando acabaron de limpiarlo tuvieron conciencia de la clase de hombre que era, y entonces se quedaron sin aliento. No sólo era el más alto, el más fuerte, el más viril y el mejor armado que habían visto jamás, sino que todavía cuando lo estaban viendo no les cabía en la imaginación.

No encontraron en el pueblo una cama bastante grande para tenderio ni una mesa bastante sólida para velarlo. No le vinieron los pantalones de fiesta de los hombres más altos, ni las camisas dominicales de los más corpulentos, ni los zapatos del mejor plantado. Fascinadas por su desproporción y su hermosura, las mujeres decidieron entonces hacerle unos pantalones con un pedazo de vela cangreja, y una camisa de bramante de novia, para que pudiera continuar su muerte con dignidad. Mientras cosían sentadas en círculo, contemplando el cadáver entre puntada y puntada, les parecía que el viento no había sido nunca tan tenaz ni el Caribe había estado nunca tan ansioso como aquella noche, y suponían que esos cambios tenían algo que ver con el muerto. Pensaban que si aquel hombre magnífico hubiera vivido en el pueblo, su casa habría tenido las puertas más anchas, el techo más alto y el piso más firme, y el bastidor de su cama habría sido de cuadernas maestras con pernos de hierro, y su mujer habría sido la más feliz. Pensaban que habría tenido tanta autoridad que hubiera sacado los peces del mar con sólo llamarlos por sus nombres, y habría puesto tanto empeño en el trabajo que hubiera hecho brotar manantiales de entre las piedras más áridas y hubiera podido sembrar flores en los acantilados.

Ahora sí, vida de GABO

POR SUS OCHENTA AÑOS Y PARA NO QUEDAR FUERA DEL DIÁLOGO UNIVERSAL

Nació en Aracataca, en el departamento de Magdalena en Colombia el domingo 6 de marzo de 1927. Hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Fue criado por sus abuelos maternos, el coronel Nicolás Márquez y Tranquilina Iguarán, en Aracataca. En 1936 murió el coronel Nicolás Márquez, motivo que desplazó a Gabriel García Márquez a Sucre con sus padres, para meses después trasladarse a Barranquilla a estudiar. Cursó los primeros grados de secundaria en el Colegio San José desde 1940 para luego viajar a Zipaquirá a culminar su bachillerato en el Liceo Nacional con una beca, hasta 1946. En 1947, García Márquez se mudó a Bogotá con la intención de estudiar Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá), carrera de la que desertó.

Después del llamado "Bogotazo" en 1948, cruentos disturbios que se desataron el 9 de abril a causa del asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, cuando se quemaron algunos de sus escritos en la pensión donde residía, decidió trasladarse a Cartagena de Indias y empezó a trabajar como reportero de El Universal. A finales de 1949 se traslada a Barranquilla para trabajar como columnista y reportero en El Heraldo. Por petición de Álvaro Mutis, García Márquez regresó a Bogotá en 1954, donde trabajó en El Espectador como reportero y crítico de cine. En 1958, tras una estancia en Europa, García Márquez regresó a América, instalándose en Venezuela.

En 1967 publicó su obra más aclamada, Cien años de soledad, historia que narra las vivencias de la familia Buendía en Macondo. La obra es considerada como un gran referente del Realismo mágico.

Desde 1975, García Márquez se radica entre México, Cartagena de Indias, La Habana y París. En 1982, le conceden el Premio Nobel de Literatura.
Por supuesto, tomado de Wikipedia...

Mes de GABO, días para olvidar....

Aunque todos sabemos que este mes de marzo, es el mes de Gabriel García Márquez, los invito a salirse de la moda, y leer para el enajenamiento:

Nalgas dulces, serenas

Tus nalgas ya están listas por si acaso se acelera el ocaso de la tarde que en honor de esas masas hace alarde de un extraño matiz, de un guinda escaso.

Pablo Boullosa

Quieres saber más, checa su página: www.pabloboullosa.com/poemas1/poenalgas.htm